Page 118

ESPECIAL RIO MAGDALENA

RIO El proyecto de saneamiento del Magdalena requirió una inversión de 87.000 millones de pesos. Impacto positivo En Barranquilla, una estación depuradora de aguas residuales y un emisario subfluvial reducen y remueven en 80 por ciento la carga contaminante que llega al río Magdalena. Durante unos 100 años, desde 2002, 19 especies de peces tienen condición de amenaza. 118 Barranquilla descargó las aguas contaminadas que corren por sus caños en el río Magdalena, lo que ocasionó graves problemas de contaminación en los 22 kilómetros donde el río corre paralelo a la ciudad, los últimos antes de llegar a su desem-bocadura, en Bocas de Ceniza. Esta situación generó una peligrosa acu-mulación de sedimentos y una fuerte afectación ambiental. En los últimos años este sombrío panorama ha cambiado radicalmente. En 2004, la capital del Atlántico emprendió la tarea de sanear todos sus caños, impactando positivamente la principal arteria fluvial nacional, que poco a poco dejó de recibir los vertimientos contaminados. Hoy, se estima que se ha removido y reducido esa carga en 80 por ciento. Para conseguirlo, la Alcaldía logró en primer lugar la aprobación de un documento Conpes, el 3351 de 2005, que declara la importancia estratégica del proyecto de sanea-miento de la Cuenca Oriental de Barranquilla y define cuáles son las entidades que deben aportar esfuer-zos y recursos para solucionar esa problemática. Así, la Nación se vinculó, a través del Ministerio de Ambiente, al Distrito de Barranquilla, la Socie-dad de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Barranquilla (conocida como Triple A) y a la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), y se formuló un proyecto que requirió una inversión de 87.000 millones de pesos. La labor consistió en recolectar las aguas servidas de esa cuenca, llevarlas a través de unas estaciones de bombeo y conducirlas EL RÍO QUE SOMOS foto: jorge serrato


ESPECIAL RIO MAGDALENA
To see the actual publication please follow the link above