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ESPECIAL RIO MAGDALENA

RÍO ABAJO: BAJO MAGDALENA 119 hasta la Estación Depuradora de Aguas Residuales (Edar Barranqui-llita), para después canalizarlas por un emisario subfluvial que las manda sin contaminación al Magdalena gra-cias a su sistema de difusores. La Edar está compuesta por un sistema de tres rejillas, cuatro micro-tamiz rotatorios para la filtración de residuos sólidos, y un método de desarenadores con una capacidad de tratar 4,0 metros cúbicos de agua por segundo. Y para complementar su función, el emisario subfluvial de 100 metros de longitud, construido sobre pilotes, permite que el flujo de agua deposite el líquido residual en diferentes zonas del lecho del río y se haga una perfecta dilución, para lograr que el caudal arrastre todo hacia Bocas de Ceniza. En 2005 se inició el proyecto por parte de la Triple A, que con-trató la interventoría, y en 2013 la Edar y el emisario comenzaron a funcionar. Para financiar las obras, los recursos se manejaron a través de unos encargos fiduciarios, defi-niéndose así la distribución de los aportes: 40 por ciento por la CRA, 30 por ciento por la Nación y el otro 30 por ciento por el Distrito. Debido a que Barranquilla es la ciudad más poblada sobre la ribera del río, los resultados de estas iniciativas han sido significativos. De acuerdo con la CRA, la ciudad disminuyó el 70 por ciento de los se prevé que por cada peso invertido en el proyecto se devolverán 4,2 pesos. vertimientos de agua residuales al Magdalena, al lograr la descontami-nación de su cuenca oriental. “Cuando intervienes el efecto de aportes de aguas residuales de una ciudad tan grande, impactas la situa-ción integral del ecosistema. Barran-quilla es la única que lo ha hecho hasta el momento, y ha cumplido con todas las expectativas en materia de ingeniería y saneamiento ambiental. Luego de tres años de operación, la obra sigue funcionando bien”, des-taca Alberto Escolar Vega, director general de la CRA. Gracias a la Edar Barranqui-llita, que tiene capacidad para filtrar 2,131 metros cúbicos por segundo, la administración de la ciudad se dio cuenta de que la solución estaba en la recolección de las aguas residua-les de varias zonas para llevarlas a un solo punto y unificarlas. Por eso, ahora la meta es construir varias plantas similares con el fin de elimi-nar sedimentos. “Barranquilla es la única ciudad que ha intervenido el vertimiento de aguas residuales al río, y ha cumplido las expectativas en materia de ingeniería y saneamiento”. La Estación Depuradora de Aguas Residuales (Edar Barranquillita) se encarga de tratar las aguas servidas.


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