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ESPECIAL RIO MAGDALENA

RÍO ABAJO: ALTO Y MEDIO MAGDALENA El puerto tiene un área de desarrollo de 110 hectáreas, 50 dedicadas a la zona de comercio 57 ugsadar el primer encuentro de la caribbean shipping association.et et vendi in cor maximpe vendi qui at volestendamUcil ipsa esequid milique quatent et inveles am natium quatur, nobis untium et dita ditiusapid magnihicit, exterior. por las empresas de transporte terres-tre, que son uno de los socios estraté-gicos de Impala en el país. La empresa ha apostado por un modelo de transporte sin precedentes en Colombia, que trae beneficios a las compañías usuarias y a la región de Barrancabermeja. Un ejemplo claro es que la terminal cuenta con seis tan-ques de hidrocarburos con capacidad para almacenar 130.000 barriles cada uno, entre otras grandes instalaciones. Por un lado, al integrar la ope-ración portuaria fluvial con el trans-porte terrestre bajo un mismo opera-dor, el cliente obtiene una reducción significativa en el costo total logístico, pues, entre otras cosas, la localiza-ción estratégica de Barrancabermeja permite a las empresas conservar su materia prima en un punto equidis-tante de Medellín y Bogotá. Por otro lado, en el centro de operaciones de Impala Terminals es posible almace-nar mercancía por un año sin naciona-lizar; puede hacerse transformación liviana y manejo de inventarios. Ha sido una ardua labor que, por ser innovadora, también ha repre-sentado algunos retos. “Con el apoyo del gobierno, de la Alcaldía de Barran-cabermeja, del liderazgo de Cormag-dalena y del talento de la gente local, hemos logrado importar a la realidad colombiana un modelo de transporte multimodal que funciona en otros países. El principal reto fue conven-cer a nuestros usuarios de que sí se puede, porque llevamos muchos años hablando de que el río Magdalena es navegable, pero no se había dado paso a una inversión que permitiera mate-rializar sus beneficios”, agrega Costa. Hoy, estos retos se han supe-rado y se ha capitalizado el potencial que representa la movilización por el río para que también Barrancaber-meja diversifique su vocación, histó-ricamente petrolera, y aumente su productividad, al transformarse en el nuevo corazón logístico del país. El alcalde del municipio, Darío Echeverri Solano, considera que el puerto fluvial de Impala Terminals ha sido determinante para cumplir ese objetivo. “Vamos a empezar a vivir los efectos positivos de la llegada de Impala. Nos consolidaremos como un centro logístico de transformación y no de transferencia, apuntándole al modelo de Barranquilla. Y, por otro lado, también se siente el impacto de la gran inversión económica que ha hecho la empresa en el desarrollo social”, expresa el mandatario. Magangué es otro de los muni-cipios que también esperan ver el impacto positivo de la reactivación del transporte de carga por el río. Para Costa, ese municipio presenta un gran potencial para el desarrollo de asti-lleros y de empresas de servicios de navegación. De hecho, él mismo se ha reunido con algunos inversionistas para orientarlos hacia la implementa-ción de iniciativas que beneficien a la comunidad, al río y a los operarios. Mirando hacia el futuro, Impala Terminals Barrancabermeja trajo al país tecnología de punta que permite navegar el río las 24 horas del día, por lo que se ha capacitado personal en torno a los nuevos sistemas y mecanis-mos de seguridad. Adicionalmente, dedicó los últimos meses a probar su sistema de transporte por el río con diferentes embarques, productos, operaciones, almacenamiento y contenedores, entre otros, con lo que demostró que cuenta con la capacidad requerida para enfrentar las necesidades de los usuarios y de un país que promete ser cada vez más competitivo. “Llevamos años hablando de que el Magdalena es navegable, pero no se había dado una inversión que materializara sus beneficios”: Alejandro Costa, gerente de Impala.


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