Esta es la primera entrega de Los 10+. Un grupo de listados de Semana Sostenible y el Instituto Humboldt que permitirán  conocer y apreciar la riqueza de nuestra diversidad biológica.

Los animales más traficados en Colombia

La comercialización clandestina y la alta demanda para consumo y tenencia doméstica tienen a estas especies en la retina de las autoridades ambientales colombianas. Aves, reptiles y anfibios son los más apetecidos por los traficantes. >>

+ ¿Qué es tráfico de especies?

+ ¿Qué es fauna silvestre?

Cuando hablamos de tráfico de especies nos referimos a las actividades de extracción de fauna silvestre de los ecosistemas naturales, también a la demanda y tenencia que hacen de ellas las personas.

El conjunto de animales que no han sido objeto de domesticación, mejoramiento genético o cría, excluidos los peces y todas las demás especies que tienen su ciclo total de vida dentro del medio acuático.

Las 10+ decomisadas, y por tanto traficadas, en Colombia

* Número de individuos  decomisados 2005-2009 de acuerdo a la estrategía nacional de tráfico de especies

¿Por qué son las más traficadas?

La demanda de las diferentes especies tiene diversas motivaciones. La principal en el caso de aves, mamíferos y anfibios es la tenencia de mascotas, mientras que en los reptiles es el consumo de su carne y huevos.

 

La sobreexplotación, unida a la pérdida de hábitat, ha ocasionado que muchas de estas especies se consideren amenazadas, esto altera las interacciones y funciones con el ecosistema donde habitan; es el caso dispersión de semillas y control de plagas, lo que tiene consecuencias en el bienestar humano.

 

En época de vacaciones aumenta la presión sobre algunas de las especies como las tortugas (considerada como carne blanca) o los huevos de iguana.

 

 

Tráfico de especies por región

¿Qué pasa en Colombia?

Hasta hoy, el país no cuenta con información completa sobre la cadena de comercialización de especies silvestres, los actores involucrados, sus motivaciones, su organización, las rutas por las cuales se realiza –tanto nacionales como internacionales–, datos de la demanda u oferta nacional y, además, falta información sobre precios de venta, compra y beneficios económicos que genera.

 

La información sobre la cual las autoridades ambientales nacionales orientan su gestión está relacionada con las cifras de decomisos, pero se evidencian vacíos de conocimiento para implementar otro tipo de soluciones estructurales.

El mundo contra el tráfico

Los retos para la ciencia y la sociedad civil

A nivel mundial existen instancias que regulan el comercio legal de especies, como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies de Fauna y Flora Silvestre (Cites), cuyo propósito es que el comercio de fauna y flora no afecte la supervivencia de las poblaciones.

 

Ante la problemática, en 2015 la Asamblea de las Naciones Unidas adoptó, entre otras medidas, una resolución para “Luchar contra el tráfico ilícito de flora y fauna silvestres”.

 

También solicitó a los países que “…adopten medidas decisivas a nivel nacional para prevenir, combatir y erradicar el comercio ilícito de fauna y flora silvestres, tanto respecto de la oferta como de la demanda”.

Además de la reducción de la demanda de animales silvestres por parte de la sociedad civil y de la  concientización en el potencial de los recursos biológicos y genéticos, es necesario contar con herramientas que consoliden y pongan a disposición la información de los decomisos.

 

También es indispensable fortalecer instrumentos de identificación como los códigos de barra de las especies o ADN, una fuente fiable para informar a las instituciones que ejercen el control, la cual consiste en asociar una identidad taxonómica a fragmentos biológicos como pieles, huevos, plumas, alas, carne, troncos, semillas.

 

La generación de conocimiento contribuye a orientar medidas de conservación de las especies afectadas por el tráfico.

¿Por qué no tener fauna silvestre como mascota?

- Es un delito tipificado en la normatividad ambiental colombiana (Decreto 1608 de 1978) y penal (Ley 599 de 2000).

 

- Requieren de alimento especializado y variado que solo consiguen en la naturaleza.

 

- Necesitan espacio y ambientes naturales para reproducirse y evitar su extinción.

 

- Les es indispensable la compañía y enseñanzas de individuos de su misma especie para estimular su supervivencia.

 

- Inevitablemente, el animal en cautiverio termina por demostrar un comportamiento agresivo y temperamental, en muchos casos sin provocación alguna y pueden llegar a convertirse en amenaza para el ser humano.

 

- Se enferman, deprimen y debilitan, muchas veces sin importar lo bien que los queramos tratar, condición que los lleva a la muerte en poco tiempo.

 

- Por cada ejemplar enjaulado o secuestrado, 10 individuos han muerto en el proceso de apresamiento, transporte y comercialización.

 

- Son portadores de muchas enfermedades que pueden transmitir a los humanos o a los animales domésticos (conocidas como enfermedades zoonóticas), ocasionándoles graves dolencias e inclusive la muerte.

CRÉDITOS

Edición y montaje web:

César A. Moreno V.

@ormistas

Editor web de Semana Sostenible

Este contenido fue posible gracias a la información suministrada por María Piedad Baptiste, investigadora de la Línea Evaluación de Riesgo de Vida Silvestre del Instituto Humboldt.