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HOMICIDIOS SELECTIVOS

“Soy periodista, no dispare”

José Eustorgio Colmenares Baptista hace parte de los 137periodistas que han muerto “por razones del oficio” desde 1985. Su familia habla sobre  perdón y reparación.

 

La noche del viernes 12 de marzo de 1993 José Eustorgio, fundador y director del diario La Opinión de Cúcuta, conversaba frente a su casa con su esposa Esther Ossa, cuando dos hombres que venían a pie le descargaron nueve tiros. Hasta entonces se creía que el narcotráfico era el único que asesinaba periodistas, pero tres días después el ELN hizo público un comunicado en el que se atribuía el crimen.

 

Alegaron “parcialidad informativa a favor de los intereses de la burguesía”, además de “informar con lujo de detalles sobre las operaciones del Ejército y la Policía”, según contó Enrique Santos Calderón, director de El Tiempo por esos días. En señal de rechazo, el 23 de marzo siguiente los periodistas de la región marcharon hasta la catedral de Cúcuta con dianas pegadas en el pecho: “Soy periodista, no dispare”, decían.

 

Veinte años después, ahora que en el país se habla de reconocimiento y reparación de víctimas, José Eustorgio hijo y su familia, que siguen al frente del diario La Opinión, consideran acogerse a la ley: “No con el criterio de la reparación económica, pero sí con la esperanza de que algún día por lo menos esclarezcan cuáles fueron los motivos reales del asesinato de mi padre”.

 

Con el ánimo de evitar la impunidad, el actual director del diario envió una carta al fiscal general para pedirle que no dejara prescribir el caso de su padre. El 11 de marzo, la Fiscalía declaró el asesinato de José Eustorgio Colmenares Baptista como un delito de lesa humanidad. Un recurso –jurídicamente polémico– que se está usando cada vez más en casos prominentes y que, en el fondo, es una confesión de la impotencia de la Justicia, la cual, en este caso como en cientos de otros, no ha sido capaz de avanzar un centímetro en dos décadas.

 

* Un total de 137 periodistas fueron asesinados en Colombia por razones de oficio entre 1977 y 2012. 59 de esos casos han prescrito. Fuente: Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).